Reseña: Renace de las sombras (2017) Kiersten White

ficha6

Autor: Kiertesn White
Editorial: VRYA Editoras
Páginas: 479
Género: Juvenil, Fantasía
ISBN: 978-987-747-334-6
Encuadernación: Tapa blanda
Saga: Hija de las Tinieblas
Precio: $285.00

ADVERTENCIA: La sinopsis contiene spoliers y es lo que tiene escrito en la contraportada del libro. NO me hago responsable si se enteran de algo que aún no han leído.

SInopsis2

Lada Dracul abandonó a las dos únicas personas por las que alguna vez sintió algo parecido al amor —Radu, su hermano menor, y Mehmed, el sultán otomano— para reclamar el trono de su tierra. Pero nada será sencillo y su camino se convertirá en un baño de sangre. Las cosas habrían sido distintas si su hermano hubiera aceptado su pedido de ayuda, pero él, una vez más, eligió a Mehmed.

Mientras tanto, Radu se dirige a Constantinopla con la misión de infiltrarse en la ciudad y ayudar al sultán a cumplir su anhelado propósito. Pero el joven se ve desgarrado entre sus lealtades, su fe y las personas a las que comienza a amar detrás de los muros y a quienes deberá traicionar. ¿Habrá tomado la decisión correcta cuando rechazó a su hermana para quedarse con alguien que nunca lo corresponderá?

Todo comienza a arder alrededor de los hermanos Dracul. Los imperios caen, los tronos cuestan vidas y las almas se pierden. ¿Qué más sacrificarán para cumplir con sus destinos?

yotelo2

Son de esas sagas/trilogías que mejoran conforme avanza la historia.

En el primer libro, conocimos a dos hermanos, que siendo pequeños no pudieron evitar que su padre los abandonará a cambio de seguir conservando el poder; en tierras lejanas, idioma y religión diferentes, conocen a un joven, el hijo del sultán, los tres forman una amistad y conforme van creciendo van definiendo qué quieren, sus caminos hasta ese momento siguen juntos… y su historia continua en este segundo libro.

Narrado en tercera persona (lo mejor y un gran acierto) podemos conocer el punto de vista de cada personaje. Todos son complejos, son personajes grises: no son buenos, pero tampoco malos, sólo tienen un objetivo fijo y diferente entre sí; enfrentan obstáculos, en el proceso van cambiando y tú, como lector, sufres, ya que vas viendo que se están distanciando y tal vez, las cosas terminen muy mal.

¿De qué trata? A pesar de que Lada ha demostrado ser una excelente soldado, capaz de defenderse sola y obtener la lealtad de unos cuantos jenízaros, no todo sale como ella quiere; no tarda en darse cuenta que, si quiere ser el Príncipe de Valaquia, su tierra natal, debe seguir luchando, debe seguir demostrando de lo que es capaz, pero ya en el reino Otomano ni con Mehmed, sino con su propia gente y los boyardos, estos últimos que la ven menos por ser mujer.

Radu tampoco logra obtener lo que pensó una vez que Lada se va y le deja el camino libre, sufre un amor no correspondido, a pesar de estar cerca de esa persona se siente más lejos que nunca y las cosas empeoran cuando, acepta ayudar a Mehmed siendo un espía en tierras extranjeras. Pronto descubrirá que, del otro lado, las cosas no son diferentes, incluso, se dará cuenta que tal vez el amor no esté tan lejos. Pronto no sabrá que escoger: lealtad o amor. Cualquiera de las opciones le hará pagar un precio alto. Además, ahí descubre que amar a un hombre, tampoco es algo que la religión lo acepte.

Por otro lado, Mehmed está dispuesto a tener todo lo que quiera porque puede, ¿quién se lo va impedir? Su obsesión puede ser el detonante para perder lo que más valora, y por desgracia, eso tal vez lo ignore por completo o no le importe perderlo… Se ha vuelto un experto en manipular a la gente para conseguir lo que quiere y ser cruel con aquellos que considera sus enemigos.

Hay intrigas políticas, alianzas, traiciones, pasión, obsesión, ambiciones, celos, batallas, muertes, creencias, decepciones, violencia, un poco de amor y una guerra que no discrimina nada. También podemos ver el contraste entre las religiones musulmana y cristiana, ambas distintas, con creencias diferentes, pero ambas también sufren. Es un choque entre ambas religiones y una ganará sobre la otra por una batalla de conquista.

¿Me gustó? Más que eso, lo AMO. Son de esas historias donde sufres y sabes que va a terminar mal, es de esas historias que tendrá un final trágico o un final muy agridulce. Tocando ese tema, estaré muy molesta si eso no termina así porque será una gran decepción para mí. Espero que no terminé en un final de “y vivieron todos felices para siempre”.

¿Lo recomiendo? Sí, si te gusta sufrir, si te gusta leer personajes complejos donde los amas y los odias por igual, si te gusta leer tramas complicadas, este es tu libro. Pero si buscas algo fácil y con final feliz… aléjate del libro porque vas a sufrir demasiado.

extractos2

1.

Tres dedos quebrados bastaron para que el asesino en potencia gritara el nombre del enemigo de Lada.

—Bueno —Nicolae alzó las cejas, antes una sola, pero que ahora estaba dividida por una despiadada cicatriz que se negaba a borrarse con el paso del tiempo. Se volvió, mientras Bogdan degollaba al joven. El calor humano que abandonaba el cuerpo se esfumó en el aire frío invernal—. Eso es decepcionante.

—¿Qué el gobernador de Brasov nos haya traicionado? —preguntó Bogdan.

—No, que la calidad de los asesinos haya decaído tanto.

Lada sabía que Nicolae estaba tratando de alivianar la situación a través del humor —nunca le habían gustado las ejecuciones—. pero sus palabras calaron hondo. Era un golpe devastador que el gobernador de Brasov deseara la muerte a Lada, ya que le había prometido ayuda, y eso le había dado un resquicio de esperanzas durante los últimos meses.

Ahora ya no le quedaba ninguna. Brasov era la última ciudad de Transilvania en la que había intentado hallar un aliado. Las familias nobles boyardas de Valaquia ni le habían respondido las cartas que ella había enviado. Transilvania, con sus ciudades fortificadas en las montañas situadas entre Valaquia y Hungría, dependía en gran medida de Valaquia, pero Lada se había dado cuenta de que la clase dirigente de sajones y húngaros no tomaba en serio a su gente, y a ella la consideraban inútil y despreciable.

Pero lo que era aún peor que perder la última posibilidad de contar con un aliado era que esto era lo máximo que estaban dispuestos a gastar por ella: un asesino desnutrido y torpe, que apenas había pasado la niñez.

Ese era todo el temor que ella despertaba y todo el respeto que inspiraba. (Página 22)

2.

—El terror se propaga más rápido que el fuego —al anochecer, Nicolae regresó de un recorrido para explorar el terreno—. Corren rumores de que has tomado Sibiu, que lideras cerca de diez mil soldados otomanos, y que eres la sierva elegida del diablo.

—¿Por qué siempre tengo que ser la sierva de un hombre? —se quejó Lada—. En todo caso, tendría que ser la compañera del diablo, y no su sierva.

Bogdan frunció el ceño y se santiguó. Continuaba aferrado a una versión bastarda de la religión en la que los habían criado. Su madre —la nodriza de Lada y de Radu— manejaba la cristiandad como si fuera un interruptor, ateniéndose únicamente a las historias que se ajustaban a sus necesidades del momento. Por lo general, las que afirmaban que los osos se devoraban a los niños que se portaban mal. Aunque Lada y Radu hubieran asistido a la iglesia con Bogdan y su madre, Lada recordaba poco de aquellas infinitas y sofocantes horas.

Bogdan debía haber mantenido su religión a lo largo de los años que había pasado con los otomanos. Los jenízaros se convertían al islam, y no había otras alternativas. Pero el resto de sus hombres habían abandonado el islam tan pronto como a los gorros jenízaros, y no lo habían reemplazado por nada más. Cualquiera fuera la fe que habían profesado en su infancia, había desaparecido por completo.

Lada se preguntaba cuánto le había costado a Bogdan aferrarse a la cristiandad pese a tanta oposición. Pero lo cierto era que él siempre había sido terco tanto en los rencores como en las lealtades. Ella estaba muy agradecida por esta última, ya que la lealtad de él hacia ella se había arraigado con profundidad desde la niñez en los bosques verdes y en las rocas grises de Valaquia, antes de que los otomanos se lo hubieran arrebatado.

De manera impulsiva, ella se inclinó hacia adelante y jaló de una de las ojeras de él, como lo hacía cuando eran chicos. Una sonrisa inesperada iluminó los rasgos rígidos del muchacho y, de inmediato, ella regresó al pasado junto a él, en el que atormentaban a Radu, asaltaban las cocinas y sellaban el vínculo entre ambos con la sangre de sus manos mugrientas. Bogdan era su niñez. Bogdan era Valaquia. Y, como lo había recuperado, podría también recuperar todo el resto de lo que había perdido. (Páginas 26-27)

3.

—¿Mi hermana ha muerto? —preguntó Radu.

Mehmed se puso tenso y se llevó una mano a la cintura, donde normalmente tenía el puñal. Luego, se relajó y dejó caer los hombros.

—No deberías estar aquí —expresó, sin volverse.

—Y tú no deberías haberte reunido con el príncipe Danesti de Valaquia sin haberme contado lo que pasó.

—Ella no está muerta —suspiró Mehmed, volviendo a frotarse la parte posterior del cuello.

Los ojos de Radu se cubrieron de inesperadas lágrimas, mientras lanzaba un suspiro de alivio porque Lada no había muerto y porque su acción inmediata no había sido la desilusión. Evidentemente, no era tan malvado como para envidiar la vida de su hermana, sino simplemente el afecto que Mehmed sentía por ella.

—¿Qué pasó? Pensé que le habías dado el trono.

—Lo hice, pero, aparentemente, Valaquia no estuvo de acuerdo conmigo.

—¿Y aun así apoyas a su rival?

Mehmed alzó las manos en un gesto de impotencia. Seguía de espaldas a Radu, quien ansiaba ver la expresión de su rostro. Pero no podía acortar la distancia entre ellos porque, después de tanto tiempo, no confiaba en que pudiera contenerse al estar cerca de él.

—¿Qué otra cosa puedo hacer? Sabes que necesito asegurar todas las fronteras. No puedo luchar en dos frentes. Si queremos conquistar Constantinopla, tenemos que mantener la paz con el resto de las naciones. Hungría representa una gran amenaza, con Hunyadi que me hostiga en todo momento. No puedo darme el lujo de perder territorio en Europa, y no puedo librar una batalla allí sin correr el riesgo de que se organice una cruzada. El principe Danesti aceptó todas mis condiciones.

Su explicación tenía mucho sentido y era muy sensata, pero, aun así… Mehmed no lo miraba a los ojos.

—¿Eso es todo o quieres mantener a Lada apartada del trono con la esperanza de que regrese una vez que fracase? —la frustración y la soledad que había sufrido Radu durante el año salió a la superficie con aquellas palabras acusadoras.

—¿Acaso te la imaginas aquí? —Mehmed lanzó una carcajada más oscura que la noche que presionaba contra el balcón—. ¿Has recibido noticias de ella? Radu, si ella me hubiera pedido ayuda, se la habría enviado. Hubiera librado una batalla con una sola palabra suya. Pero ella nos abandonó. Nos rechazó y ni en sueños la seguiría sin una invitación.

Una vez más, la explicación tenía sentido, pero a Radu no le parecía necesario que hubiera mantenido esa información en secreto.

—¿Cuánto tiempo hace que sabes que Lada no está en el trono?

—¿A quién le importa? —Mehmed desvió la pregunta con un sonido gutural.

—A mí, porque es mi hermana. ¿Por qué me ocultaste esta información sobre ella?

Finalmente, finalmente, Mehmed se volvió hacia él. Bajo la tenue luz de la lámpara, se le marchaban las facciones del rostro; la nariz y las mejillas estaban doradas, y los labios a la vista y, luego, en penumbras.

—Tal vez tenía miedo.

—¿De qué?

—De que, si te enterabas de que estaba en problemas, fueras en su ayuda.

—¿Qué piensas que podría hacer para ayudarla? —Radu se echó a reír, conmocionado.

—¿De veras me lo preguntas? —Mehmed inclinó la cabeza hacia un lado, y mitad del rostro quedó en las sombras, y la otra mitad, iluminada.

Incómodo, Radu bajó la vista. Ansiaba una respuesta, pero temía otra. ¿Y si Mehmed no podía hallar razones que no sonaran vacías?

—Siempre fui el mejor con el arco y la flecha —sonrió Radu con sarcasmo.

—Lada no necesita una flecha perfectamente dirigida, sino una sonrisa, palabras y modales perfectamente dirigidos.

—La puntería de ella en esos asuntos siempre ha sido defectuosa. —finalmente, Radu se atrevió a mirarlo a los ojos.

—Y tu puntería nunca falla. No subestimes lo que eres capaz de hacer solamente porque Lada no se destaca en eso. Ustedes dos son una pareja que se complementa muy bien —Mehmed apartó la vista de Radu y se quedó mirando un punto fijo en el espacio que los separaba—, O, al menos, lo eran.

—No me ocultes información —en ese preciso instante, Radu se dio cuenta de que Mehmed no lo estaba viendo a él, sino a la ausencia de su hermana.

—¿Qué? —Mehmed se volvió bruscamente hacia él.

Cuando mantienes algo en secreto, esa información se agranda y adquiere más peso. Ni bien me enteré de tu engaño, asumí lo peor y estuve a punto de poner en riesgo que se descubriera nuestra amistad simplemente para hablar contigo. De ahora en más, sé honesto conmigo —Radu hizo una pausa, consciente de que se había dirigido a Mehmed como a un amigo y no como al sultán. Tiempo atrás, no lo hubiese advertido, pero ahora… se imponía cierta distancia entre ellos. Radu se preguntaba si aquella aparente distancia se había transformado en algo más. Asustado por esa nueva situación entre ellos, añadió un amable por favor.

—¿Y tú siempre has sido sincero conmigo? el tono de voz de Mehmed tenía cierto matiz burlón que aterraba a Radu. ¿Acaso Mehmed le estaba preguntando lo que creía que le preguntaba?

—Eh… sabes que trabajo solo para ti, y…

—Lo sé —Mehmed disipó el terror de Radu al esbozar una leve sonrisa—. Y fui un estúpido al poner en duda tu lealtad a nuestra causa. Pero no puedes culparme por quererte, de forma egoísta, para mí solo. (Páginas 34-36)

4.

Ella reconocía que él era bueno en algo que ella no. Mehmed había estado en lo cierto. Lada lo necesitaba para asegurar su camino al poder. Por un breve y doloroso instante, él consideró la propuesta. Era su hermana y le había pedido nada. Ella había esperado que él se le uniera en un principio, no porque quisiera, sino porque pensaba que debería hacerlo.

Pero, ahora…

—¿Irás con ella?

Radu alzó la vista, sorprendido. El tono de voz de Mehmed eran tan bajo y carente de emoción como el que había utilizado antes, pero Radu conocía el semblante de su amigo mejor que nadie. Lo había analizado y venerado. Mehmed no podía ocultar el temor y la angustia que lo invadían.

Era un bálsamo para el alma, un alivio tan grande que Radu dejó escapar una carcajada temblorosa. Lada no era la única Dracul que le importaba a Mehmed.

—No, no, por supuesto que no.

Mehmed relajó los hombros y se evaporó la tensión que le dominaba el rostro. Volvió a poner una mano sobre el hombro de Radu y, después le quitó la carta.

Radu estaba feliz de encontrase allí con su amigo ya que, por más importante que fuera el hecho de ser valorado por su hermana, no pertenecía a su mundo. Lada quería que él alcanzara los objetivos de ella, pero, como de costumbre, no tenía en cuenta los sentimientos de su hermano, que había trabajado durante demasiado tiempo como para abandonar todo en pos de los sueños de ella, los que nunca habían sido los suyos.

A Lada le dolería la decisión de él y la sola idea de eso lo hacía sentir extrañamente poderoso. Detestaba que fuera así, pero no podía evitarlo. Lada lo quería, y Mehmed también lo quería. Elegiría a Mehmed, porque no tenía otra opción. (Páginas 70-71)

5.

—¿Cómo lograste llegar tan lejos desde un comienzo tan humilde?

—Siempre elegí el camino con mayor resistencia e hice las cosas que nadie estaba dispuesto a hacer. Asumí los riesgos que todos temían. Fui más inteligente, más decidido y más fuerte que el resto —alzó en el aire una mano temblorosa y rio débilmente—. Bueno, algunas cosas cambiaron. Pero siempre fui cruel y despiadado, el más cruel y despiadado de todos. Cuando empiezas desde abajo, tienes que luchar por cada espacio que ocupas en el mundo —le dio una palmada a Lada en la mejilla, con la mano demasiado caliente y delgada como un pergamino—. Aunque haya empezado de la nada, fui más afortunado que tú. Si hubieras sido varón, el mundo entero cambiaría ante tu presencia.

—No tengo ningún deseo de ser hombre —dijo Lada con el ceño fruncido, antes de estremecerse frente al recuerdo de las manos, la lengua y los labios de Mehmed acariciándole el cuerpo. Nunca se había sentido feliz con su condición de mujer salvo en aquel espacio falso y precioso. En ese momento, no se había sentido una extraña en su cuerpo. Quería recuperar aquella sensación.

—No, tiene razón —[…] entrecerró los ojos con aire pensativo—. Si hubieras sido varón, tal vez te habrías conformado con lo que el mundo te ofrecía. En ese aspecto es que somos tan parecidos. Al ver todo lo que no nos pertenecía, sentimos hambre. No pierdas esas ansias. Siempre tendrás que luchar por todo, incluso cuando ya lo tengas, deberás continuar luchando por mantenerlo. Tendrás que ser más despiadada, más inflexible y más todo. Cualquier debilidad podrá revertir todo lo que has alcanzado. Cualquier grieta que vean en ti, la usarán en tu contra como evidencia de que una mujer no es capaz de hacer lo que tú haces.

[…] hablaba con conocimiento de causa. Los méritos, los logros y la fortaleza de ella jamás hablarían por sí mismos. Tendría que abrirse paso en el mundo, cuesta arriba, por el resto de su vida.

—Haré que estés orgulloso de mí —al esbozar una sonrisa, ella dejó al descubierto sus diminutos dientes—. No habrá nadie más cruel y despiadado que yo. Y jamás dejaré de luchar. (Páginas 253-257)

librosde2

  1. Reclama el trono.
  2. Renace de las sombras
  3. Bright we Burn (inglés)

 

sobre2

Nacida en Utah, Estados Unidos. Kiersten White, actualmente, vive en San Diego, California con su esposo e hijos. Le apasiona todo lo paranormal.

Conocida por escribir historias de romance paranormal, ha tenido gran éxito con sus libros entre los jóvenes. Paranormal (Paranormalcy, 2010) es su primera novela y ha sido gran éxito de ventas en Estados Unidos. Le siguió Sobrenatural (Supernaturally, 2011), las dos únicas, de momento, traducidas al español.

Como dato curioso, el tercer libro sale a la venta este 10 de julio (¡dos días!) en inglés, tengo la esperanza que, a finales de este año o principios del 2019, salga el tercer libro traducido al español.

calific

cinco libros

 

 

noolvides

Anuncios