Reseña: Fausto (1832) de Johann Wolfgang von Goethe (especial vacaciones)

20292359_318659201928080_1278661666_n.jpgFausto
Johann Wolfgang von Goethe

Editorial: Grupo Editorial Tomo
ISBN: 970666513-7
País: México
Idioma: Español
Páginas: 293
Precio:

EL FAUSTO de Goethe conserva sólo algunos rasgos exteriores del famoso personaje del renacimiento, en cambio, su personalidad adquiere características nuevas, como la insatisfacción y la inquietud típica del hombre moderno, perturbado por una crisis de desconfianza en las aportaciones de la ciencia y de la razón.
La conciencia de Fausto no se detiene a valorar los medios más o menos lícitos con los cuales el hombre consigue alcanzar su libertad, haciendo valer los derechos de su existencia, al contrario, rebasa todo límite moral, va más allá del respeto humano y no se preocupa de los derechos ajenos. Funda una nueva ética: no abandonar jamás el anhelo vital hacia lo alto, ni siquiera en los peores momentos, porque las múltiples experiencias —positivas o negativas— son indispensables para poder progresar, y esto sin tener que renunciar a los goces terrenos en nombre de una problemática beatitud eterna.

“Un instinto poético siempre activo, siempre operante hacia el interior y el exterior, (…) constituye el punto central y la base de su existencia. Por cuanto esta fuerza es inagotable, debe expandirse hacia el exterior para no quedar sin un fin y objeto definidos, y (…) tiene que obrar fuera de sí misma como una contrafuerza.”

Goethe, descripción de sí mismo.

Yo te lo recomiendo porque…

Este libro de Johann Wolfgang von Goethe ya tiene tiempo que le he escuchado/me lo han recomendado… Y, debo confesar que le concebí como un tipo de literatura muy padre (divina) pero quedé “un tanto decepcionado”, como lo dice Wikipedia (s.f.) aquí es una obra trágica hecha -en mayor razón- para ser leída que para ser representada (al estilo de La celestina), la primer parte, Faust: der Tragödie erster Teil (que fue culminada en 1806) es excelsa, mientras que la segunda no tanto (subjetivo). Me parece que la obra tiene algo de autobiográfica, lo cual le da ese toque interesante para aproximarnos a von Goethe y a su obra.

Las dos partes -aunque más la primera- hablan de un hombre justo, sabio, necio, Fausto, hombre que, en una ocasión en su despacho (así como Edgar Allan Poe narra en El cuervo) invoca al diablo, quien se le aparece no es este, sino Mefistófeles (demonio mayor) aunque la cuestión es que sí se aparece algo, Fausto, en un primer plano “renuente, escéptico” pone a prueba a Mefistófeles para comprobar su identidad, el demonio por su parte con la mayor franqueza y expresión de sabiduría le contesta a todo lo que le pregunta y, a la vez le sugestiona sobre la falsabilidad de la ciencia y el arte, poco a poco va venciendo los razonamientos “cientificistas y estéticos” de Fausto, lo cual me recuerda a la siguiente frase:

Yo era un joven tonto, lleno de ridículas ideas sobre el mal y el bien. Lord Voldemort me demostró lo equivocado que estaba. No hay ni mal ni bien, sólo hay poder y personas demasiado débiles para buscarlo… Desde entonces le he servido fielmente, aunque muchas veces le he fallado. (ROWLING, Harry Potter y la cámara secreta, ed. Salamandra, p. 239)

Poco a poco Fausto se va convenciendo de un tipo de conocimiento que se le presenta frente a sí como verdad, es aquí cuando la historia cobra su tenor, tras las narraciones (que son varias) se va conociendo la historia del hombre (otro/que no es Dorian Gray) que vendió su alma al “diablo”, obra muy famosa que espero le puedan leer, ya como he dicho, me sentí decepcionado ante lo que leí pero es un libro que no voy a poder olvidar fácilmente, de hecho entra como en la temática que me gusta, los dejo, saludos. 

Frases

La mayoría de la información sobre su infancia y juventud surge de su autobiografía de seis volúmenes Aus meinem Leben: Dichtung und Warheit (1811-1822), traducida como Memorias de Goethe. (p. 6)

Dos años después, sufrió una gran impresión por el terremoto de Lisboa. El sismo, como lo contó en su obra autobiográfica Poesía y verdad, lo hizo preguntarse sobre la sabiduría y la clemencia de un dios que deja a merced de tal desastre al justo y al injusto por igual. (p. 7)

Después de esto vivió en un mundo de ideas y actividades intelectuales más que el mundo de los hechos. (p. 19)

Goethe, tan tolerante cuando se trataba de sus obras poéticas y recibía con agradecimiento cualquier objeción fundamentada, no podía sufrir la más ligera crítica a su teoría de los colores. Solía decir “No doy importancia alguna a todo lo que he producido como poeta. Han vivido conmigo excelentes poetas; antes de mí ha habido poetas más grandes aún, y detrás de mí los habrá también. Pero me enorgullezco de ser en mi siglo el único que conoce la verdad en la difícil ciencia del color, y eso me da un sentimiento de superioridad sobre muchos”. (p. 26)

Cabe preguntarse si el genial escritor fue un hombre feliz. Él mismo reconoce: “Mi vida ha sido el interminable danzar de un guijarro que una y otra vez quiso ser levantado”. (p. 28)

¿Podrá mi corazón, helado por la edad y las penas, sentir las ilusiones de otros tiempos? (p. 29)

Sólo el poeta es capaz de obrar tal milagro sobre multitud tan diversa. (pp. 31-32)

¿Por qué poder conmueve todos los corazones, por qué poder somete a los elementos? Por la armonía que inunda su ser y que le hace reconstruir el mundo en su alma. (p. 34)

… nada tenía y sin embargo, tenía bastante: el deseo de la verdad y la sed de ilusión. Devuélveme esas irresistibles tendencias, la profunda y embriagadora dicha del momento, la fuerza en el odio, aquel poder en el amor. ¡Ah! ¡Regrésame la juventud! (p. 35)

¡Aparécete de una vez, aunque con tu aparición tenga que entregar la vida! (p. 44)

¡Ay, Dios mío! El arte es largo y la vida corta. (p. 46)

Dicen que el que tenga al diablo no deje que escape, porque no volverá a tomarle tan pronto. (p. 69)

Y luego, cuando viene la noche me tiendo en el lecho poseído de la mayor inquietud por saber que me esperan en él, no el reposo, sino sueños espantosos. El espíritu que reside en mí puede agitar hondamente mi alma y disponer de toda mi fuerza; pero es al parecer impotente en el exterior; por esto me es la existencia insoportable, por lo que deseo la muerte y detesto la vida. (p. 71)

Si puedes seducirme hasta el extremo de que quede contento de mí mismo, si puedes adormecerme en el seno de los placeres, sea aquél para mí el último día y para ti el mayor éxito. (p. 74)

¿Ves en el cielo aquella lámpara eterna que aunque oscila en todo momento es cada vez más densa la oscuridad que le rodea? Pues de esa manera reina siempre la noche en mi alma. (p. 135)

UN IDEALISTA.- La imaginación empieza a molestar la inteligencia. Si lo soy todo, debo también ser estúpido. (p. 155)

Piensa en que cuando la época en que las olas humanas inundaban el país, el pueblo, en su espanto, ocultó debajo del suelo sus más preciosos tesoros. Lo mismo sucedía en los tiempos de la poderosa Roma. Todos esos inmensos tesoros están ocultos en el interior de la tierra y como la tierra es del emperador a él le pertenece la riqueza. (p. 173)

¿Qué feliz fortuna es la que te trae aquí sin transición de las Mil y una noches? Si te pareces en la abundancia a Scherezada te prometo mi más grande favor. (p. 176)

Es preciso que se dedique a ello con entrega porque cualquiera que busque los tesoros y la belleza, debe apelar al auxilio de la magia de los sabios. (p. 185)

Siempre que se dice a los jóvenes la verdad pura, se indispone con ellos; después, transcurridos los años, cuando la han aprendido con dureza a su costo, creen haberla inventado y deciden que el maestro era un estúpido. (p. 196)

Pasados los 30 años, más valdría morir. (p. 197)

¡Hombre único en tu orgullo! Cuál sería tu desilusión si pudieras hacerte esta sencilla pregunta: ¿Quién puede tener una idea, sabia o necia, que no se haya concebido ya? (p. 198)

Salgamos de aquí. ¿Ves algo aquí abajo? ¿Si será Hermes que nos precede? ¿Ves el brillo de su cetro de oro, que nos ordena entrar en el seno de Hades, morada sombría, donde se encuentran fantasmas sin cuerpo siempre llena y siempre vacía? (p. 218)

… si no puedo dar talento, al menos he de presentar su traje o apariencia. (p. 234)

Quiero dominarlo todo y poseerlo todo. La acción es el gran medio; la gloria no es nada por sí sola. (p. 239)

.. sólo es digno de la libertad y de la vida aquel que sabe conquistarse cada día una y otra… (p. 269)

¡Acabó! ¡Estúpida palabra! ¿Por qué acabó? ¿No equivale eso a decir que se redujo a nada? ¿Qué significa la eterna creación si todo lo creado ha de desaparecer para siempre? El mundo, al dejar de existir, será como si no hubiera existido y, sin embargo, le vemos agitarse sin cesar como si realmente fuera algo. En verdad, prefiero mi eterno vacío. (pp. 269-270)

Con tal de que brilles exteriormente, todo irá de maravilla; el joven que no tenga sus dosis de vanidad, vale más que se ahogue. (p. 283)

Sobre el escritor

Johann Wolfgang von Goethe fue un escritor, científico, filósofo y político alemán que nació en Frankfurt el 28 de agosto de 1749 y que falleció en Weimar el 22 de marzo de 1832. 

Wolfgang.jpgEducado en casa por su padre, un consejero y abogado retirado, con 16 años se trasladó a Leipzig para estudiar en la universidad, donde escribió sus primeros poemas. Aficionado también al arte, dibujó a lo largo de toda su vida, además de interesarse activamente por todos los campos del saber, desde la política hasta la biología o la historia. 

Posteriormente, en la Universidad de Estrasburgo conoció a Herder, quien lo introdujo a las obras de Shakespeare y a quien ayudó después a crear el Sturm und Drang, el movimiento romántico alemán. En 1775 comenzó a trabajar en la corte ducal de Carlos Augusto von Hardenberg en Weimar, donde permaneció gran parte de su vida, desarrollando una brillante carrera política que finalmente abandonó para dedicarse a viajar y a escribir. (lecturalia.com

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2.2 de 5

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Reseña: Calles y plazuelas de la Ciudad de México, compilación (2010) de Ediciones leyenda

calles.jpgCalles y plazuelas de la Ciudad de México, compilación
Ediciones leyenda

Editorial: Ediciones leyenda
ISBN: 978-607-7666-01-1
País: México
Idioma: Español

Páginas: 94
Precio: 50 pesos mexicanos

La historia de las calles de la Ciudad de México así como de sus plazuelas han sido temas interesantes que hasta la fecha siguen llamando la atención a gente de nuestro México como de otros países por sus fantásticas leyendas que se crearon en la época de la Colonia y que frailes, virreyes, monjas y habitantes de la ciudad dieron origen a estos relatos. En esta obra el lector disfrutará, entre otras, la leyenda de la Plazuela de la Candelaria de los Patos en donde acudían centenares de estas aves que las mujeres mataban para después vender este suculento manjar cocido y aderezado.

Yo te lo recomiendo porque…

Se realiza, como ya se dijo, un recorrido desde la época colonial hasta primera mitad del siglo XIX aproximadamente sobre las distintas calles y plazuelas con las que «contaba» la Ciudad de México. 

Para cultura general me ha parecido un lanzamiento interesante. Desde una perspectiva crítica se toca el tema de la inquisición, gobierno de Antonio López de Santa Ana, matanza de patos para provecho económico, quema del parián y fines egoístas, etcétera, esto me parece de lo más interesante/importante. Los datos que presenta también pueden ser de utilidad.

Frases

Poco duró esta estatua, pues al caer del poder el famoso gobernador, el populacho destruyó la efigie, no sin que apareciera antes con un dogal al cuello y una enorme caperuza en la testa. El populacho recorrió las calles de México arrastrando la estatua y gritando desaforadamente: ¡muera el general Santa Anna! (p. 16)

El Santo Tribunal de la Inquisición dejó de funcionar hasta el año de 1820 para lo cual hubo una ceremonia muy curiosa. El día 1o. de junio de ese año, a las diez de la mañana… (p. 19)

Sobre el escritor…

Somos una empresa completamente mexicana, desde nuestra fundación en 1999, nos hemos comprometido a participar activamente en el desarrollo cultural de la sociedad, generando libros con un gran cuidado editorial y acabados de la más alta calidad, apoyamos la economía del lector que desee acercarse a los clásicos de la literatura universal, a los libros que reflejen la complejidad de nuestro tiempo o a las sugerentes caricias de Eros.

edicionesNuestras colecciones -Clásicos, Nuestro Tiempo y Eros-, son producto de arduas horas de trabajo y una gran pasión por los libros, las cuales nos han posicionado como una de las mejores editoriales a nivel nacional.

Estamos seguros que usted disfrutará tanto leyendo nuestros títulos, como nosotros creándolos.

 

 

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2 de 5

Reseña: Albert Camus, el tránsito del absurdo a la rebelión (2013) de Juvenal Vargas Muñoz

camus.pngAlbert Camus: El tránsito del absurdo a la rebelión
Juvenal Vargas Muñoz

Editorial: Departamento editorial de la Facultad de Humanidades (UAEMéx) 
ISBN: 978-607-422-435-1
País: México
Idioma: Español
Páginas: 208
Precio:

El presente libro constituye un acercamiento de corte filosófico a la obra de uno de los pensadores más representativos del siglo XX; se trata de delinear la estela filosófica que, como espuma, ha dejado a su paso la obra de Albert Camus. Quizá parecerá arbitrario tasar la obra del pensador francés con un sesgo puramente filosófico, más aún si se pone en la mesa el grado de aversión que el pensador expresaba cada vez que los críticos e intelectuales de su época intentaban colocar sobre él la tilde de filósofo. Así pues, reconocido el grado de arbitrariedad del cual parte este seguimiento, interpretación y exposición de una de las obras más contundentes del siglo pasado, no queda más que desear, al modo de los antiguos, que este ejercicio reflexivo llegue a buen puerto, guiado siempre por la luz de la rigurosidad propia de la filosofía. Ojalá esta investigación arroje, en la medida de lo posible, un poco de luz sobre los planteamientos camusianos.

Yo te lo recomiendo porque…

El presente libro —que representa un ejercicio de reflexión riguroso— se da a partir de las múltiples obras (diversas per se) de Albert Camus[1] siendo un proyecto ambicioso, a mi parecer[2]. Lo filosófico del trabajo se justifica tanto en autores como Esquilo, Eurípides, Sófocles, etc., como en la dialéctica de trabajo del autor[3]. Diría que lo rico de la división del trabajo se encuentra en las ideas y no en los capítulos.

Una de las ideas que a mi parecer es importante tener claro es la de lo absurdo, es una condición existencial mucho más que conceptual. Bien se trata de aclarar en todo el libro que los conceptos no representan más que lo consecuencial al pensar[4] Los conceptos son parte de aquel juego insoportable y alejado por un mundo de la inconsciencia. “Un hombre que toma conciencia de lo absurdo queda ligado para siempre en él” (El mito de Sísifo, 1947, p. 42). Ésto es una breve señalación a una de las ideas y condiciones necesarias de comprenderse. En la obra se especifica al hablar de los sucedido en Europa a principios del siglo XX, la propia vida de Camus envuelta en ello. Sin embargo lo absurdo es una condición innegable de la Tierra dónde no importa la fuente humana, sino más bien el tipo de angustia que evoqué.

Albert Camus no es bien aceptado —como se aclara en el texto— por la academia filosófica (por ej. francesa) debido a la naturaleza inestable e incisiva de su pensar. Ésto supongo que al igual que a Sócrates no le debió de interesar mucho pues, el tipo de proceso al que se someten es interior (visible bajo circunstancias), esto es, frente a ideas (no idealismo) que se presentan como iluminación/rescate al hombre, ellos dan correspondientemente a la naturaleza en líneas arriba mencionada, lo que pueden/y se sienten satisfechos por ello (éste mismo fenómeno genera divisiones políticas, primarias, en la historia de la filosofía). En éste sentido se podría visualizar aquel mundo aplastante que también es mencionado en el texto (o de la respuesta frente a la vida, ésta última y el suicidio) como parte de la postura tomada. Sin embargo, lo que trato más de hacer saber es sobre la afinidad del corazón que cada filósofo presenta. 

Las propuestas filosóficas aún muy especificas como la del Marqués de Sade, me parece que se deben de insertar en el debate, pues expanden los horizontes, que se dirá en el texto hemos eliminado, hemos borrado, hemos matado a Dios. Por ende la condición humana a la que se le busca tocar, sensibilizar, hilar, se solidifica aunque sea en un espectro teórico. Hace unos minutos mediante Facebook leí una frase que parafraseándole decía así “Ya no es necesario quemar los libros porque la gente ya no lee” (24/01/17). En éste sentido es que la filosofía necesita ser ruda en su cuestionamiento de ser, de participar, necesita evitar esquemas lineales ó de interpretación, sólo exponer lo que conoce mediante una premisa dejando a los hombres desenredando el lugar dónde se encuentran. Se ha creado de la filosofía algo más que aquellos ojos analíticos y sin parpadear (leviatán). Se ha creado una naturaleza artificial que es igual o más indiferente a la vida humana. La evolución del pensamiento filosófico[5] presenta temas que son de importancia para el hombre, Goethe dijo que la muerte era el más importante, Camus argumento que el suicidio… etcétera. En la realidad éstos temas sólo se llegan a percibir a través de la experiencia y no del análisis, esto es, la lejanía con los planteamientos filosóficos (históricos…) es abismal, dejando al hombre desahuciado como lo ha sido desde el origen. Camus —y que como cuasi licenciado en educación apoyo— propone un nuevo modelo axiológico de lo moral a través de la lectura (básicamente) más allá que al riguroso estudio de éste, que de hecho en Nietzsche es fascinante. Debido a que la moral tal cual la entendemos es falsa, seguramente no nos faltan años para saber que ésto es una completa verdad. Debido a lo que mencionaba en una nota pasada sobre mi lectura sobre filósofos y Albert Camus es que no puedo explicar el proyecto de corte educativo a detalle. Sin embargo de lo relevante son los términos, lectura, conciencia, mundo, absurdo, compasión.

Ahora bien, ésta transición (absurdo⇔rebelión) no es un proceso divertido. Es menester comprender las implicaciones de vivencia en el sinsentido para ser leal a la rebelión, que por cierto no asegura vida eterna, sino simplemente un horizonte identitario para los hombres. Si bien autores como Schopenhauer, Cioran, se hacen a un lado. El carácter efímero de la vida es de considerarse, lo mismo vació de éste presente, de éstas letras. Todo lo abarca el absurdo[6]. El absurdo es una condición provisional, pasajera. Empero antecedente de nuestras vidas, según debiera ser. Así pues el absurdo representa la vivencia entera que voluntariamente se decidió tener, un conjunto de luchas difíciles que no garantizarán por sí mismas el triunfo. Otra de las ideas importantes en el texto es el de los ideales —de allí que se pueda deducir porque le he puesto entre paréntesis—; éstos se justifican en el texto que sólo han llevado a tragedias cada vez más contundentes para el hombre, y claro, con sus respectivos razonamientos filosóficos (éstos elementos puede ser que sí sean auténticos…). Por lo que la actitud a proponer es la de la caducidad de la esperanza dogmática, misma por la que fallecieron muchos filósofos reconocidos, excepto Galileo Galilei (p. 65). También a la presente actitud se le pueda llamar “principio de razón suficiente” dando pauta al proyecto entero de aculturación de valores morales. Lo filosófico que plantea Vargas es interesante, pues es una especie de bosquejo poético sobre Camus, más la propuesta y toda la crítica, y recuperación sobre ésta es enriquecedora y de convergencia para mí.

Frases

“Tu ausencia pura

Vengo del mar y de morder las rosas,
de buscarte, Señor, en la basura,
desde donde me llamas y me acosas.

Vengo de tu olvidada sepultura,
del otro lado vengo de las cosas,
del centro mismo de tu ausencia pura”

Juan Miguel González (p. 1)

“Si realmente se quiere hacer filosofía se deberían escribir novelas”, escribe en su diario —Carnets— […] (p. 17)

Incluso para el autor de El mito de Sísifo cabe la posibilidad de que el mito se presente con mayor credibilidad que los discursos de índole científica, filosófica y religiosa. (p. 20)

En Camus, el pensamiento se encarna debido al valor que da a la palabra. En Camus, la palabra es morada […] (p. 23)

Es bien conocido el adagio popular “nadie aprende a pensar solo”. Camus sería un buen ejemplo de ello. Su obra se encuentra salpicada de reflexiones y referencias entrelazadas con la filosofía y, más aún, con la filosofía y literatura de corte trágico, desde el teatro griego clásico —Esquilo y Sófocles— hasta el seguimiento de los planteamientos artísticos de Nietzsche; desde la filosofía antihegeliana de Schopenhauer y Kierkegaard, hasta la angustiante prosa de Fiodor Dostoievski (pp. 30-31)

Propiciar la confrontación de la conciencia con el mundo es la finalidad (p. 33)

Para él, estamos solos y no hay ningún Dios que nos tienda la mano en el sufrimiento. No hay ningún tipo de plan superior para el hombre (p. 34)

“El individuo carece de valor para la naturaleza, ni tampoco puede tenerlo allí donde el reino de la naturaleza supone un tiempo y un espacio infinitos, dándose en ellos un número infinito de individuos. De allí que la naturaleza se muestre dispuesta a desamparar al individuo y por ello se ve expuesto a perecer de mil maneras diferentes en función de casualidades fútiles, hallándose prefijada desde un principio su desaparición; queda convertido en un guiño de la propia naturaleza” (Schopenhauer, A., 1785, p. 8 en pp. 34-35)

“Io.- Muéstrame la terminación de mi andar errante. ¿cuál sera ése momento para ésta infeliz?

 Prometeo.- No saberlo es para ti mejor que saberlo, no deseo conturbar tu ánimo” (pp. 46-47)

Para Nietzsche, la música es esa tremenda manifestación del espíritu por la cual la vida vale la pena (p. 47)

“¿Acaso no me parte el corazón saber que me arrastro inútilmente?”

Si no somos capaces de superar la absurdidad, la “sordera” intrínseca a nuestra propia existencia y a nuestra relación con el mundo, es decir, si no hemos aclarado el valor y la finalidad de la existencia humana misma, qué más da saber el orden de los quantos o el número de los anillos de Saturno (pp. 64-65)

Fausto al revés: El hombre joven pide al diablo los bienes de este mundo. El diablo (que lleva traje sport y declara de buena gana que el cinismo es la gran tentación de la inteligencia) le dice con suavidad: “Pero los bienes de este mundo ya los tienes. Es a Dios a quien debes pedirle lo que te falta, si crees que algo te falta. Harás trato con Dios y, por los bienes del otro mundo le venderás tu cuerpo”. Después de una pausa, el diablo, que enciende un cigarrillo inglés, agrega: «Y ése será tu castigo eterno».” (Camus, 1962, p. 16 en p. 66)

“Un hombre que toma conciencia de lo absurdo queda ligado para siempre en él” (Camus, 1947, p. 47 en p. 116)

Del mundo no se puede dudar; el mundo no se somete a análisis, se padece, se vive. Incluso la manera de referenciar el mundo debe ser más amplia que la propuesta por las ciencias y la filosofía. Se intenta una lectura del mundo de una manera más primigenia, más poética, más afectiva (p. 121)

“Matarse es, en cierto sentido y como en el melodrama, confesar. Es confesar que la vida nos supera o que no la entendemos […] Es solamente confesar que “no vale la pena” […] Morir voluntariamente supone que hemos reconocido, aunque sea un instante, el carácter ridículo de la vida, la ausencia de toda razón profunda para vivir, el carácter insensato de esa agitación cotidiana y la inutilidad del sufrimiento” (Camus, 1947, p. 16 en p. 127)

Camus, siguiendo a Nietzsche coincide en que hay verdades “duras, frías, horrorosas”; pero no por ello dejan de ser lo que son (p. 178)

“Hoy mamá ha muerto. O tal vez fue ayer, no sé. He recibido un telegrama del asilo: «madre fallecida. Entierro mañana. Sentido pésame». Nada quiere decir, tal vez fue ayer” (Camus, 1942, p. 9, en p. 199[7])

Sísifo no ve ninguna ventaja junto a un Dios si el aire no corre entre sus cabellos, si el sol no quema sus sienes, si el agua no escurre entre sus dedos (p. 207)

Sobre el escritor…

Juvenal.jpgJuvenal Vargas Muñoz (n.d.) es un profesor de tiempo completo de la Universidad Autónoma del Estado de México. Junto a Fidel Argenis Flores Quiroz son autores del libro La idea de verdad y felicidad en la Grecia Antigua.

 

 

 

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2 de 5

 


[1] Cfr. RAMIREZ, A. (2001). La filosofía trágica de Albert Camus: El tránsito del absuro a la rebelión: Analecta Malacitana. Filosofía y letras. para conocer semejanzas y diferencias…
[2] A éste momento debo reconocer mi escasa lectura. De Albert Camus sólo se ha revisado Calígula, 1945, Francia.
[3] Que por cierto será mi profesor en la materia estudios de caso de la licenciatura en educación que presenta un servidor en la Facultad de Ciencias de la Conducta.
[4] Relación pensamiento⇒duda.
[5] Ni digo “en la historia de la filosofía… ” debido a que a mi parecer ésa es una de las intervenciones idealistas más férreas que imposibilita la posibilidad de pensamiento y le reemplazan por meramente una película secuencial de la angustia del hombre sin rebeldía metafísica.
[6] En éste sentido me recuerda a Matrix (1999) de Lana Wachowski y Lilly Wachowski cuando la realidad que se vive es controlada por centinelas electrónicos que no tienen preocupación por la vida humana, algo así como hombres salidos de la caverna que gritan de felicidad por la luz que les da y que provocan ruido, confusión, a los que aún se encuentran dentro. “No todos están preparados para ser desconectados” dice Morfeo a Neo. (Estados Unidos, Autsralia:  Warner Bros., Village Roadshow Pictures, Silver Pictures)
[7]
Y también le escuché en Tornatore, G. (director). (1988). Cinema Paradiso [DVD]. Italia: Ariane Films. 

Reseña: Alejandra Pizarnik. Poesía completa (2005) de Ana Becciu

alejandra-libro.pngAlejandra Pizarnik. Poesía completa
Ana Becciu

Editorial: Lumen
ISBN: 9788426428257
País:

Idioma: Español
Páginas: 480
Precio:

Publicamos la obra poética completa de una de las escritoras argentinas más emblemáticas de la segunda mitad de siglo, la controvertida, polémica y malograda Alejandra Pizarnik, figura de culto de las letras hispanas y una autora que se internó por infiernos raramente visitados por la literatura española. Su poesía se caracteriza por un hondo intimismo y una severa sensualidad o, en palabras de Octavio Paz, la obra de Pizarnik lleva a cabo una”cristalización verbal por amalgama de insomnio pasional y lucidez meridiana en un disolución de realidad sometida a las más altas temperaturas”. Nuestra edición, a cargo de Ana Becciu, incluye los libros de poemas editados en vida de la autora y los poemas inéditos compilados a partir de manuscritos. 

Yo te lo recomiendo porque…

a cantar dulce y a morirse luego.
no:
a ladrar.
 
así como duerme la gitana de Rousseau.
así cantas, más las lecciones de terror.

hay que llorar hasta romperse
para crear o decir una pequeña canción,
gritar tanto para cubrir los agujeros de la ausencia
eso hiciste vos, eso yo.
me pregunto si eso no aumentó el error.

hiciste bien en morir.
por eso te hablo,
por eso me confío a una niña monstruo.

(Poema de Pizarnik)

Alejandra Pizarnik es un caso fenomenal, a veces inocente, a veces hecha fuego (yo trabajo el silencio, lo hago llama). Relata que es un pájaro[1], describe animales, bosques, hechos que me llaman en mucho la atención. A pesar de que es encasillada en tintes oscuros y ajenos a lo arcoíris es alguien que vale la pena tener en cuenta.

Frases (poemas)

Poema a mi papel

leyendo propios poemas 
penas impresas trascendencias cotidianas
sonrisa orgullosa equívoco perdonado
es mío es mío es mío!
leyendo letra cursiva
latir interior alegre
sentir que la dicha se coagula
o bien o mal o bien
extrañeza de sentirse innatos
cáliz armonioso y autónomo
límite en dedo gordo de pie cansado y
pelo lavado en rizosa cabeza
no importa:
es mío es mío es mío! (p. 14)

Yo soy…

mis alas?
dos pétalos podridos

mi razón?
copitas de vino agrio

mi vida?
vacío bien pensado

mi cuerpo?
un tajo en la silla

mi vaivén?
un gong infantil

mi rostro?
un cero disimulado

mis ojos?
ah! trozos de infinito (p. 22)

Voy cayendo

1

el vino es como un llanto desolado que
humedece mi juventud frente a tus besos que
otra deglute
el vino es el elixir que pulveriza los
pestilentes deseos de
mi cuerpo que
aletea gimiendo frente a tu efigie de
sombra amodorrada

2

el vino se aclara mezclado a mis
lágrimas tan mudas
tu rostro de gitano enharinado aparece en
cada burbuja
mi garganta es un archipiélago maldito
mi sien la tapa de un pozo inmundo
desearte amor y enfrentar tu altura con
cursis angustias! (p. 31)

La enamorada

esta lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra alejandra no lo niegues.

hoy te miraste en el espejo
y te fue triste estabas sola
la luz rugía el aire cantaba
pero tu amado no volvió

enviarás mensajes sonreirás
tremolarás tus manos así volverá
tu amado tan amado

oyes la demente sirena que lo robó
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas
recuerdas el último abrazo
oh nada de angustias
ríe en el pañuelo llora a carcajadas
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer fuiste tú

te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida tanto tanto
desesperada, ¿adónde vas?
desesperada ¡nada más! (p. 40)

Noche

Tal vez esta noche no es noche
debe ser un sol horrendo, o
lo otro, o cualquier cosa…
¡Qué sé yo! ¡Faltan palabras,
falta candor, falta poesía
cuando la sangre llora y llora!

¡Pudiera ser tan feliz esta noche!
Si sólo me fuera dado palpar
las sombras, oír pasos
decir <buenas noches> a cualquiera
que pasease a su perro,
miraría la luna, dijera su
extraña lactescencia, tropezaría
con piedras al azar, como se hace.

Pero hay algo que rompe la piel,
una ciega furia
que corre por mi venas.
¡Quiero salir! Cancerbero del alma:
¡Deja, déjame traspasar tu sonrisa!

¡Pudiera ser tan feliz esta noche!
Aún quedan ensueños rezagados.

¡Y tantos libros! ¡Y tantas luces!
¡Y mis pocos años! ¿Por qué no?
La muerte está lejana. No me mira.
¡Tanta vida Señor!
¿Para qué tanta vida? (pp. 44-45)

Solamente

ya comprendo la verdad

estalla en mis deseos
y en mis desdichas
en mis desencuentros
en mis desequilibrios
en mis delirios

ya comprendo la verdad

ahora
a buscar la vida (p. 45)

Hija del viento

Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
a carencia,
a llanto.
Pero tú alimentas al miedo
y a la soledad
como a dos animales pequeños
perdidos en el desierto.

Han venido
a incendiar la edad del sueño.
Un adiós es tu vida.
Pero tú te abrazas
como la serpiente loca de movimiento
que sólo se halla a sí misma
porque no hay nadie.

Tú lloras debajo de tu llanto,
tú abres el cofre de tus deseos
y eres más rica que la noche.

Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan (p. 58)

La carencia

Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas. (p. 71)

El despertar

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento
a mis delirios

Que haré con el miedo
Que haré con el miedo

Ya no baila la luz en mi sonrisa
ni las estaciones quemasen palomas en mis ideas
Mis manos se han desnudado
y se han ido donde la muerte
enseña a vivir a los muertos

Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay monstruos
que beben de mi sangre

Es el desastre
Es la hora del vacío no vacío
Es el instante de poner cerrojo a los labios
oír a los condenados gritar
contemplar a cada uno de mis nombres
ahorcados en la nada

Señor
tengo veinte años

También mis ojos tienen veinte años
y sin embargo no dicen nada

Señor
He consumado mi vida en un instante
La última inocencia estalló
Ahora es nunca o jamás
o simplemente fue

¿Cómo no me suicido frente a un espejo
y desaparezco para reaparecer en el mar
donde un gran barco esperaría
con las luces encendidas?

¿Cómo no me extraigo las venas
y hago con ellas una escala
para huir al otro lado de la noche?

El principio ha dado a luz el final
Todo continuará igual
Las sonrisas gastadas
El interés interesado
Las preguntas de piedra en piedra
Las gesticulaciones que remedan amor
Todo continuará igual

Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les enseñaron
que ya es demasiado tarde

Señor
Arroja los féretros de mi sangre

Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón

Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos

Señor

La jaula se ha vuelto pájaro
Qué haré con el miedo (pp. 72-74)

Mucho más allá

¿Y qué si nos vamos anticipando
de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza?

¿Y qué?
¿Y qué me da a mí,
a mí que he perdido mi nombre,
el nombre que me era dulce sustancia
en épocas remotas, cuando yo no era yo
sino una niña engañada por su sangre?

¿A qué, a qué
este deshacerme, este desangrarme,
este desplumarme, este desequilibrarme
si mi realidad retrocede
como empujada por una ametralladora
y de pronto se lanza a correr,
aunque igual la alcanzan,
hasta que cae a mis pies como un ave muerta?
Quisiera hablar de la vida.
Pues esto es la vida,
Este aullido, este clavarse las uñas
en el pecho, este arrancarse
la cabellera a puñados, este escupirse
a los propios ojos, sólo por decir,
sólo por ver si se puede decir:
<¿es que yo soy? ¿verdad que sí?
¿no es verdad que yo existo
y no soy la pesadilla de una bestia?>.
Y con las manos embarradas
golpeamos a las puertas del amor.

Y con la conciencia cubierta
de sucios y hermosos velos,
pedimos por Dios.
Y con las sienes restallantes
de imbécil soberbia
tomamos de la cintura a la vida
y pateamos de soslayo a la muerte.

Pues eso es lo que hacemos.
Nos anticipamos de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza. (pp. 75-76)

Madrugada

Desnudo soñando una noche solar.
He yacido días animales.
El viento y la lluvia me borraron
como a un fuego, como a un poema
escrito en un muro. (p. 150)

Figuras y silencios

Manos crispadas me confinan al exilio.
Ayúdame a no pedir ayuda.
Me quieren anochecer, me van a morir.
Ayúdame a no pedir ayuda. (p. 185)

Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola. Hay alguien aquí que tiembla. (XII en III [1962], p. 201).

Tu sabes que te han humillado hasta cuando te mostraban el sol. (Extracción de la piedra de la locura, p. 205).

Cada hora, cada día, yo quisiera no tener que hablar. Figuras de cera los otros y sobre todo yo, que soy más otra que ellos. Nada pretendo en este poema si no es desanudar mi garganta. (Extracción de la piedra de la locura, p. 207).

Las verdaderas fiestas tienen lugar en el cuerpo y en los sueños. (Extracción de la piedra de la locura, p. 209).

Cold in hand blues

y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo (p. 217)

(Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.). (Piedra fundamental, p. 219).

Otro es el lenguaje de los agonizantes. (El deseo de la palabra, p. 223).

Alguna vez, tal vez, encontraremos refugio en la realidad verdadera. Entretanto ¿puedo decir hasta qué punto estoy en contra?. (IV, Los poseídos entre lilas, p. 244).

Lamento

la imagen del amor
abisma términos impíos
no llorarás por la eternidad
sino por un niño que llora
entre negras rocas
el coro de ahogados
tempestuosa certeza de melancolía
yo sólo miro como se hunde esta barca
yo sólo miro a nuestro rey invariable
a nuestro ardoroso inmutable
un niño cesa de respirar
una barca se hunde
yo miro el cielo
yo escucho el silencio callado

cuidado con las palabras
(dijo)
tienen filo
te cortarán la lengua
cuidado
te hundirán en la cárcel
cuidado
no despertar a las palabras
acuéstate en las arenas negras
y que el mar te entierre
y que los cuervos se suiciden en tus ojos cerrados
cuídate
no tientes a los ángeles de las vocales
no atraigas frases
poemas
versos
no tienes nada que decir
nada que defender
sueña sueña que no estás aquí
que ya te has ido
que todo ha terminado

los ojos
hablan o justo
ojos que se abren
arrojan lo sobrante
ojos
no palabras
ojos
no promesas
trabajo con mis ojos
en construir
en reparar
en reconstruir
algo parecido a una mirada humana
a un poema de hombre
a un canto lejano del bosque (pp. 251-253)

Yo trabajo el silencio
lo hago llama. (Aproximaciones, p. 259).

Como una idiota cruzando la calle
tengo miedo, me río, me saludo en el espejo
con una sábana hedionda,
me corto de raíz,
me escupo, me execro.
Como una santa acosada
por voces angélicas
me hundo en la canción de las plagas
y me vengo, me renuncio,
me silencio, me recuerdo. (Aproximaciones, p. 263).

En honor de una pérdida

La para siempre seguridad de estar de más en el lugar en donde los otros respiran. De mí debo decir que estoy impaciente porque se me dé un desenlace menos trágico que el silencio. Feroz alegría cuando encuentro una imagen que me alude. Desde mi respiración desoladora yo digo: que haya lenguaje en donde tiene que haber silencio.

Alguien no se enuncia. Alguien no puede asistirse. Y tú no quisiste reconocerme cuando te dije lo que había en mí que eras tú. Ha tornado el viejo terror: haber hablado nada con nadie.

El dorado día no es para mí. Penumbra del cuerpo fascinado por su deseo de morir. Si me amas lo sabré aunque no viva. Y yo me digo: Vende tu luz extraña, tu cerco inverosímil.

Un fuego en el país no visto. Imágenes de candor cercano. Vende tu luz, el heroísmo de tus días futuros. La luz es un excedente de demasiadas cosas demasiado lejanas.

En extrañas cosas moro. (p. 284)

Y nadie me comprende. Yo sé que la vida, que el amor, deben cambiar. Esto que dice mi máscara sobre el animal que soy, alude penosamente a una alianza entre las palabras y las sombras. De donde se deriva un estado de terror que niega el orden de los humanos. (III, Del silencio, p. 299).

Alguien ha encontrado su verdadera voz y la prueba en el mediodía de los muertos. Amigo del color de las cenizas. Nada más intenso que el terror de perder la identidad. Este recinto lleno de mis poemas atestigua que la niña abandonada en una casa en ruinas soy yo. (La noche, el poema, p. 300).

Después de hablar o de escribir siempre tenía que explicar. (Jardín, Algunos textos de sombra, Textos de sombra, p. 324).

y como he soñado tanto que ya no soy de este mundo. (Sala de psicopatología, p. 332).

El alma sufre sin tregua, sin piedad, y los malos médicos no restañan la herida que supura. El hombre está herido por una desgarradura que tal vez, o seguramente, le ha causado la vida que nos dan. (Sala de psicopatología, p. 332).

Además, está lo otro, está lo otro.
(“Si me muriera ahora mismo
qué alegre iba a ser.”)
Si me muriera. (Alianza, p. 338).

Alguien
cae
en
su
primera caída. (…Al alba venid…, p. 365).

Calificación

5 de 5


[1] En este momento quiero hacer una confesión, yo varias veces, de hecho ayer mismo, 30/12/16 me pasó, sueño con que soy un ave (aún no distingo cuál, podría ser un cuervo, un águila…) que vaga, corre, viaja, intenta, lucha, en el aire. Es un sueño extraño y que me trae muchas emociones.